El
antropocentrismo ha velado al hombre la luz de la verdad. Cuando
asumamos nuestra condición de simples herramientas, Alguien
construirá un palacio......
No se trata
de maldecir nuestros pasos a lo largo de la historia, pero es obvio que
este camino hacia el pináculode latecnologíanos
ha llevado, paradójicamente, hacia los desiertos y la desolación del
alma. Todos los “centrismos” son tan necesarios como peligrosos, porque
cada partícula del universo es el “centro” de algo que al manifestarse
crea un nuevo “centro”, Así pues, todo “centro” es un “yo” que camina,
que se desplaza sin parar..……
……para
iniciar este ascenso deberíamos conocer la primera ley de todo
escalador: “ante una montaña cualquier cosa está más alta que
nosotros”. Dependiendo de nuestra actitudnos impedirá el
ascenso, o por el contrario, nos ayudará a subir. El hombre, siendo el
centro de todo, no es centro de nada, y ese “Alguien” capaz de
construir palacios, no es otra cosa que el campo de consciencia
no-local, nuestro hogar, en el que la herramienta y la mano, se funden
en la Unidad ……..