Vivir es
experimentar las diferencias que existen en nuestro propio campo de
consciencia proyectándolas en forma de universos llenos de “yo”…..
Empezamos
por creer y aceptar, que todo cuanto no somos capaces de "percibir" por
medio de un determinado patrón mental, alimentado por los cinco
sentidos, para nosotros no existe ya que se encuentra fuera de nuestro
sistema de referencias. Pero en realidad la ciencia se ha encargado de
demostrar que esto es falso. Existen infinidad de energías, y muy
posiblemente “entidades complejas” de todo tipo, que nuestros sentidos
no detectan. Pero están aquí……
Recordemos
que el desconocimiento del “yo” como parte de la Unidad, es lo que nos
impele a la lucha, fieles a una idea oscura del ego: todo lo que no
es “yo” tiene que ser “yo”. Así nos alejamos de la luz, del “amor”
sanador y equilibrante (energía luminosa de unión). Esta forma de
proceder es la actitud de la ignorancia, característica de los grandes
conquistadores de este mundo. Es el desconocimiento de que en el “yo”,
también reside el no-Yo, capaz de controlar el ego. En realidad
el gran error consiste en confundir el no-yo (el Ser) con nuestro
adversario. Desde la más remota antigüedad existe este fenómeno infernal
que enmarca todo cuanto ocurre en el mundo….